
¿Qué hacían en 2020? Como la mayoría, seguramente intentar sobrevivir. Yo estaba dándole a la serigrafía en un taller en la colonia Tránsito, de milagro encontré ese trabajo pues con el caos y las olas de covid que venían una tras otra, la prioridad no era comprar playeras. Buen ambiente, buena música y bandita chida conviviendo, teníamos gustos musicales muy similares y pues estaba con madre trabajar ahí (casi siempre).
Un día llegó un vato a poner música (era su turno). La selección estaba bastante respetable: rap, rock, punk rock, grunge. Entre las pistas que sonaban una sobresalió, pues hasta ese momento nunca la había escuchado, decía algo como: Serás la novia más puta que tuve y también la que más supe amar…
Si bien ese coro me cimbró, la letra y la ejecución de los instrumentos ya habían llamado mi atención. Es Punk Rock, es mexicano, son Tabacos, supe de inmediato al preguntarle al compa Carlos ¿Quiénes son esos cabrones que tocan tan verga?
En 2020 el Mejores Culos He Pateado y Peores Me He Comido, llegó a mi vida, aproximadamente 3 años después de ver la luz. ¿Cómo pasé tanto tiempo sin tener tremendo disco en mi vida? Obviamente tenía que recuperar el tiempo perdido y escucharlo una y otra vez, en Spotify, en YouTube, dónde fuera.
Desde aquel día, de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 y sábados de 9:00 a 13:00 e incluso ahora que dejé el taller, no hay día que no escuche Tabacos, ¿por qué? Se preguntaran; bueno, les diré:
Se tratan de 11 tracks (10 más un bonus, Después de Todo se repite en colaboración con la leyenda Curly Curley) a manera de oda a un tema recurrente del Punk Rock, el desamor. No de manera cursi, sino con actitud, con groserías, con lamento, con un chingo de sinceridad, si el amor de los punks es de los más pinches intensos y chingones, imaginen como se pone la cuestión con las decepciones.
Abre con un himno la añoranza, Sabor a Miel, una joya, la única placa con un video oficial, el cuál no tiene desperdicio, esa rola la puedes poner una y mil veces, nunca te cansará. Seguramente te vas a identificar porque ¿quién no la (lo) extrañó hasta los huesos en algún punto? Y las guitarras, la voz, el bajo, la bataca, una verdadera pieza maestra.
La Shusha, la canción clave que desató toda mi adicción a los tabacos cunado la escuche. Un poco de ardidés y mucha añoranza. Un ritmo bien chingón, pegajoso, la letra muy buena, certera, directa.
Podría seguir así, canción por canción y me iría en halagos que rayarían en la lambisconería, no se trata de eso. Se trata de dar su justo lugar a este disco, al cuál llamaré concepto. Bien ejecutado, bien producido y con letras que a todos nos llegan o llegarán en algún momento. Punk Rock mexicano del chingón. Puedo decir que está al nivel del Es Solo Punk Rock, de Seguimos Perdiendo.
De verdad, escúchenlo.
Dénse:
https://open.spotify.com/album/0gahhfU5WZaSLsEqxpTWdP?si=ST358gxDQWGMdCKFtKlpBw&fbclid=IwAR3gVOlw8LVUG6Md9rz5xAORA5iqMv57Ak5MZxXEaIsX-PiW69-XscTTgqQ&nd=1

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