Domingo, día de mal augurio para mí, desde niño he sentido una extraña inquietud en el último día de la semana, sin importar si era temporada de vacaciones o en medio del ciclo escolar. Quizá porque el lunes se regresa a la rutina, la cuál me alejaba de los juguetes y las historias que creaba con ellos: un G.I. Joe manejaba un X Wing para evitar la furia de Terrorsaurio en su forma de pterodáctilo.
Domingo, tengo miedo, quizá incertidumbre, el fin de un ciclo, pero ¿El inicio de otro? Quizá, no. Quizá este será mi último domingo, esa idea comenzó cuando tomé conciencia de la única certeza que compartimos los terrestres, la muerte.
Si bien he logrado mantener a raya esta extraña melancolía dominical, a veces regresa. Mi chica duerme a mi lado, descansa para un día importante. Yo estoy retando al insomnio, pensando mucho, buscando algo para distraer a mi cabeza. Recuerdo algo, un disco (nunca dejaré de llamarlo así aunque solamente sea lanzado en digital) cuya reproducción ha sido constante en los últimos días: Pacífico de Futura Dryver y Fly Darkko, beatmakers y productores que usan el océano de inspiración para crear un oasis auditivo.
He tenido muchos acercamientos con proyectos instrumentales, calman algo en mi, mantienen a raya a los monstruos o acentúan los buenos momentos. Pacífico hace ambos, me transporta a un lugar tranquilo, me llena de paz mientras enmarca la respiración de ella, tan tranquila.
Pacífico influye en tu proceso creativo, te pone de buenas, en otros tiempos habría sugerido un porro oara completar la experiencia, hoy les sugiero una buena compañía, o escucharlo cuando sientan que están por quebrarse. Les ayudará a aclarar su mente, como dije, es un oasis.
Lunes, escribo a hurtadillas, aunque cada vez me descaro más, no busco el despido, menos aún tengo la edad para darme el lujo de renunciar, quizá sí, el problema soy yo y mis objetivos raros. Mientras busco la oportunidad de salir corriendo del yugo del godinato continuaré escuchando Pacífico, para alcanzar un poco de paz con esos beats terapéuticos. O quizás los utilice como motivación para por fin hacer volar ésta parte asfixiante de mi vida y encontrar la manera para vivir de estás líneas.


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