Semana de Perros

Godinato SA

Excel, el mejor aliado o la peor pesadilla de los oficinistas. Mi vida transcurre entre funciones, tablas y reportes redundantes. Mis mejores años los he pasado así, trabajando con hojas de cálculo y no con procesadores de palabras, soportando gente con aires de superioridad cuyo único mérito es haber entrado un año o dos antes que yo a la oficina, despacho, agencia… (escupo con furia).

De vez en cuando un amor de oficina, efímero, para mi desgracia o su fortuna, rompe un poco el absurdo o al menos le añade emoción a uno que otro dia. ¿Y luego? Llegar a casa, encontrarme con la soledad, la frustración, la distancia autoimpuesta para salvaguardar ¿a quiénes? En mi mente a todos, ¿por cuánto tiempo? No sé, ¿cuál es el promedio de vida de un mexicano fumador?

¿Y ahora? Pienso en esa pregunta mientras escapo al baño de la oficina. Me veo al espejo y escucho a un wey defecar, ¿ahora?, me repito. No quedan muchas opciones, me da miedo la muerte para arrancarme la vida, además, no he logrado ese acto que cambie una pequeña porción de mundo. Quiero vivir, pero ya no así, desde hace años, ya no así. Y no he encontrado o buscado con suficiente ímpetu el trabajo que deseo.

Así que toca salir del baño, poner algo de música para intentar distraerme y olvidar ésta versión de mi mundo, un mundo contra el que peleo. Salgo para terminar esos reportes, bajar estadísticas, checar los mismos datos una y otra vez, de nueve a seis (cuando escribo ésto el horario de salida es a las ocho de la noche) con una hora de comida y a casi dos horas de casa. Enfrentar el metro, de ida y de regreso. A veces sonrío recordando lo que tengo y pensando en lo que quiero.

Extrañaba fumar mientras escribo, hay mucha nostalgia hoy, pero también paz. ¿Qué tal sí sólo le doy más peso del que tiene? Mal entiendo la soledad, la subestimo. Una libreta siempre ha sido más congruente conmigo que yo mismo, también es más leal y me hace menos daño, no denigra ni menosprecia lo que hago. Una libreta siempre me acompaña, me entiende y me lleva a reflexionar. A veces pienso que es mejor así, la libreta, la pluma y yo, mi mente extendiéndose, buscando claridad, estabilidad, paz. ¿Y ahora? una frase que no dije se asoma: No es que no quiera pelear por ti, es que no quiero pelear contigo. ¿De dónde vino ese último párrafo?

Les dejo 4 rolas que me han ayudado a luchar contra la histeria e incertidumbre.

Ciudad de México, Agosto 2026.

2 comentarios en “Semana de Perros”

  1. Hola amigo, a veces la vida puede no ser tan buena, como hubiéramos querido, pero quien dice que tu vida. No es mejor que la de muchos, otros desafortunados por no saber a donde ir, solo te puedo decir que te vallas a extremos vive sin razonar, aveces un poco de locura en nuestra vida, puede ser un calmante para merecer y creértelo.

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